• Alberto Garzón amenazó con poner punto y final a la minería a medio plazo porque considera “imposible mantener el carbón”
• La propuesta de ‘Emisiones cero’ del PSOE esconde la desaparición del sector.

IMG_377610 de noviembre de 2015.- El Partido Popular de León ha salido al paso de las declaraciones realizadas por el candidato de Unidad Popular a la presidencia del Gobierno, Alberto Garzón, en las que puso de manifiesto la intención de “dejar las energías fósiles”. Desde el PP leonés se considera que no es coherente asegurar que no propone “el cierre de las cuencas” para incidir en que “no es posible mantener el carbón”.

Dado que Garzón asume que la minería no tiene futuro, el Partido Popular le recuerda que en Bruselas está tramitándose la aprobación de un plan que permitirá la quema del carbón a largo plazo. La iniciativa del PP conservará el papel relevante del carbón nacional dentro del mix energético, ya que se conseguiría mantener entre un 6 y un 7 por ciento de esta energía dentro del conjunto de las que proveen a España.

La orden ministerial, a la espera de la autorización de la Unión Europea, supone una apuesta por el sector que llevaría a una producción anual en torno a los 5 o 6 millones de toneladas, lo que permite que sobreviva la minería y los cerca de 3.000 puestos de trabajo que genera más allá de 2018.

El PSOE habla de “inyección letal” mientras busca el final del carbón
Cabe recordar que las políticas energéticas del PSOE fueron las que llevaron a la firma del Real Decreto que ponía fecha de caducidad a la minería en 2014, año en el que finalizarían las ayudas y comenzaría la desaparición del carbón. La apuesta en este sentido de los socialistas se denominó “Emisiones cero” y sirve como justificación a un marco basado en las renovables y que excluye al carbón del mix energético español.

Por su parte el Partido Popular, el único que reconoce la viabilidad a largo plazo del carbón, es la única formación que busca la continuidad de las explotaciones rentables a partir de 2018 como objetivo final. Esto permitirá unas explotaciones competitivas y sin ayudas públicas tal y como establece la Unión Europea.